CONÓCEME
Hola, soy Grecia Herrera,
En los momentos en que la vida se vuelve difícil, todos necesitamos un espacio donde podamos hacer una pausa, comprender lo que estamos viviendo y encontrar descanso para la mente, el corazón y la fe.
Quiero ofrecerte un acompañamiento cálido, profesional y respetuoso, donde puedas hablar con libertad sobre tu historia y sobre lo que hoy estás viviendo, sin temor al juicio. Mi compromiso es escucharte con atención y acompañarte con cuidado.
Creo en el valor transformador del proceso terapéutico y en que Dios obra en medio de él, trayendo sanidad, restauración y renovación a nuestra vida interior. Mi manera de acompañar integra la psicología clínica y la fe cristiana, con Cristo en el centro, para ayudarte a comprender tu experiencia, reconectar con tu identidad y avanzar hacia cambios reales y sostenibles.
Durante el proceso, iremos comprendiendo tu historia, reconociendo los patrones que hoy te limitan y encontrando nuevas maneras de responder a lo que vives, con mayor claridad, equilibrio emocional y fortaleza espiritual.
Paso a paso, te acompañaré a recuperar el sentido, fortalecer tus recursos y avanzar hacia una vida con mayor propósito, paz interior y plenitud en Cristo.
Mi historia de fe y propósito
Desde pequeña, Dios ha guardado mi corazón y lo ha ido haciendo sensible a Su Presencia y a Su voz. La oración y la amistad con Él han formado parte de mi vida desde entonces. Para mí, la fe es precisamente eso: una relación viva y cercana con Dios, con Aquel que restaura, transforma y da sentido a mi historia.
Desde muy joven, las personas se acercaban a mí para contarme lo que estaban viviendo. Yo no lo buscaba; simplemente llegaban, me compartían sus historias y yo podía ayudarles a mirarlas con un poco más de luz y orden. Con el tiempo comprendí que Dios me había dado un don para escuchar, comprender sin juzgar y alentar a otros en sus procesos, y que ese don formaba parte de mi llamado.
La llegada de mi hijo marcó un antes y un después en mi vida de fe. Con su nacimiento se avivó en mí la pasión por buscar a Dios, acercarme a Su Palabra y conocerle aún más como mi Padre y mi amigo. Desde entonces, he dedicado tiempo cada día a estudiar y meditar en la Palabra de Dios, y a aprender a vivirla en lo cotidiano.
Cuando me formé en psicología, encontré conocimientos y herramientas para acompañar de manera profesional y responsable aquello que ya había estado presente en mi vida. En esa formación fui reconociendo la coherencia entre muchos aportes de la psicología y las verdades que Dios revela en Su Palabra. Comprendí que la psicología y la fe pueden dialogar e integrarse con sabiduría y discernimiento. Hoy comprendo la psicología como un instrumento al servicio de ese llamado.
En ese camino también entendí que Dios había puesto en mi corazón un mensaje claro que debía estar presente en mi manera de acompañar: esperanza.
Por eso, mi propósito es ayudar a renovar la esperanza en la vida de quienes acompaño, integrando en el proceso el cuidado de la mente, las emociones y la vida espiritual.
Mi formación
Soy psicóloga profesional, distinguida con Grado de Honor por excelencia académica, y especialista en Psicología Clínica con enfoque en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC). Mi ejercicio profesional se caracteriza por un compromiso constante con la formación continua y la actualización clínica.
A lo largo de mi trayectoria he realizado formación especializada en diversas áreas de la salud mental, incluyendo intervención en crisis, primeros auxilios psicológicos, prevención del suicidio y la autolesión, gestión del duelo, consumo de sustancias, violencia, salud mental comunitaria, atención a adolescentes y personas mayores, así como supervisión clínica en intervenciones en salud mental.
He complementado mi formación con estudios y capacitaciones en Terapias de Tercera Generación, con especial énfasis en la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), integrando herramientas basadas en evidencia para el acompañamiento de procesos complejos.
De manera constante profundizo en neurociencia cognitiva y afectiva, neuroplasticidad y procesos de regulación emocional, con el propósito de comprender cómo el cerebro aprende, se adapta y se transforma a lo largo de la vida. Asimismo, estudio áreas como la gestión emocional, la conciencia plena, el apego, las relaciones humanas y el desarrollo personal, las cuales enriquecen y fortalecen mi enfoque terapéutico.
Actualmente, continúo profundizando estos conocimientos desde una perspectiva bíblica, integrando ciencia y fe de manera responsable y coherente, para acompañar procesos de renovación de la mente, las emociones y la vida espiritual.
Mi lado más Personal:
Amo a Jesús. Soy esposa y mamá, y mi familia ocupa un lugar muy importante en mi vida. Nací en Ibagué y Bogotá es mi hogar desde hace más de 17 años. Aquí vivo con mi esposo y nuestro hijo. Conozco a Dios como mi Padre y mi Amigo, y disfruto pasar tiempo con Él y compartir la vida con mi familia.
Me apasionan la lectura y la escritura, y encuentro mucha paz en la naturaleza. Los girasoles son mis flores favoritas porque me transmiten alegría.
He elegido vivir como sal y luz en mi generación. En medio de la confusión y la desesperanza que vemos hoy, deseo que mi vida refleje a Cristo y que, desde el lugar donde Dios me ha puesto, pueda servir a otros, contribuir a transformar mi entorno y llevar esperanza.
